El anuncio de la puesta en marcha de nuevas turbinas para generar energía tuvo, más allá de las manifestaciones públicas, un sabor agridulce para Santa Fe. Se trata de que quedará con sólo una de ellas, mientras que del resto cinco serán para Buenos Aires y otra para Córdoba. Mucho menos que lo que se esperaba desde la EPE.

Es que el reparto desigual ??cinco de las siete turbinas son para Buenos Aires y una para Santa Fe y otra para Córdoba?? hizo que el anuncio real quedara muy por debajo de las expectativas que llevaron los funcionarios provinciales.
Durante el día, cuando la convocatoria desde Presidencia de la Nación para un “anuncio en materia de energía” llenó de entusiasmo al gobernador de Santa Fe, Jorge Obeid, y a sus colaboradores, el titular de la EPE, Luis El Hali Obeid, anticipó lo que ??creía, por las negociaciones previas con la Nación?? que se venía: dos turbinas que en total generarían unos 500 megavatios de energía, suficiente para responder a la demanda de todo el centro norte de Santa Fe.
Pero no, apenas una y de 125 megavatios es con lo que se tuvo que conformar la delegación santafesina.Menos del diez por ciento de los aproximadamente 1.600 megavatios de energía totales que aportará el nuevo equipamiento.
En un acto realizado en la Casa Rosada, el presidente Néstor Kirchner anunció este jueves la puesta en marcha de las turbinas para generación de electricidad y otras obras energéticas, en un acto al que asistió el gobernador Jorge Obeid pero también sus pares de Córdoba y Buenos Aires, José Manuel De la Sota y Felipe Solá. También estuvo presente el presidente de la Empresa Provincial de la Energía, Luís El Halli Obeid. La intención es que en seis meses las turbinas estén instaladas y que estén en funcionamiento en aproximadamente un año. Cada turbina cuesta cerca de 70 millones de dólares.
En Santa Fe, la turbina se instalará en la estación Calchines, de la ciudad capital. El proyecto original de la Casa Gris era ubicarla en Desvío Arijón, cerca de Coronda, lugar donde terminaría el gasoducto que estará terminado en tres años. Pero el gobierno nacional bochó esa iniciativa, que además contemplaba dos turbinas en vez de una, porque hasta que no estuviera terminado el gasoducto planteaba dificultades para abastecerlo de combustible.
La intención es que este nuevo equipamiento abastezca a la zona centro y norte de la provincia, para así equilibrar con la central de Timbúes, que se esta construyendo para abastecer a la región sur. Rosario 3.