Desde las empresas se justifican diciendo que es lo que necesitan para cubrir los costos. Y aseguran que la inflación en el sector «hace rato» que es de dos dígitos. El gerente de Comunicación de OSDE, Eduardo Forte, señaló hoy que «no resulta simpático» aumentar la cuota del servicio de medicina prepaga entre un 24 y 25 por ciento a partir de enero próximo, pero puntualizó que «subieron los costos médicos y los insumos, y eso hay que trasladarlo a los precios». «El aumento es por una cuestión de costos internos, de inflación. No creo que tenga que explicar mucho más lo que todos sabemos», indicó Forte.

Destacó que OSDE «no aplicó aumentos desde febrero de este año», y precisó que «el incremento previsto regirá a partir de enero de 2008 y se pagaría en febrero».
Afirmó que en el caso de OSDE no influyen las paritarias del gremio de la Sanidad, porque la empresa no tiene «prestaciones directas ni sanatorios propios», sino que es «financiadora del sistema».
Subrayó que «no resulta nada simpático ni agradable tener que aumentar cuotas», y aseguró que la empresa «desea bajarlas para tener más socios».
Sin embargo, remarcó que «la circunstancia hace que suba todo, subieron los costos médicos, los insumos, y hay que trasladarlos a los precios».
Además, indicó que «existe un desfasaje porque la inflación para este rubro hace ya varios años que es dos dígitos», y aseguró que «las empresas hicieron el esfuerzo de aguantar hasta donde se pudo».

Negocio

En tanto, el director ejecutivo de la Cámara de Instituciones Médico Asistenciales de la República Argentina (CIMARA), Federico Díaz Mathé, justificó el aumento, al señalar que «creció la cantidad de servicios» que deben cubrir, y remarcó que la actividad «no es seguridad social, es una actividad comercial».
«El Congreso está intentando incluir adentro del Programa Médico Obligatorio (PMO) la necesidad de cubrir cirugía para la obesidad que va a tener un costo adicional», explicó Díaz Mathé a radio Continental, quien indicó que «al incluirse esto en el PMO, tiene que también hacerse en la cuota de la medicina prepaga».
Así destacó que «la plata a repartir ahora se diluye en otras cosas», y afirmó que «no se puede incluir dentro de la canasta de servicios más cosas, restando económicamente a los fondos que hay que distribuir».
Consultado sobre si la medicina prepaga se terminará convirtiendo un servicio para la población de altos ingresos, contestó: «Esperemos que no. No es lo que nos interesa. Pero en este momento lamentablemente, en un país que está todavía empobrecido, es una realidad».
«Esto no es seguridad social, ni salud pública, es una actividad comercial de salud, con responsabilidad», subrayó Díaz Mathé.