Foto APEn el que representa el décimo día de los enfrentamientos en la Franja de Gaza, el ejército de Israel prosiguió durante la madrugada con su invasión terrestre atacando unos 30 objetivos del grupo terrorista Hamas. Hasta el momento, el conflicto causó la muerte de 517 personas. En esa línea, el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, afirmó que “la ciudad de Gaza está parcialmente rodeada“, en el tercer día de la ofensiva terrestre, en un discurso ante la comisión de Relaciones Exteriores y de Defensa del parlamento israelí.

Las declaraciones del ministro de Defensa confirman las descripciones de testigos según los cuales los carros blindados israelíes se encuentran en el sur, el norte y el este de la ciudad de Gaza. “Hemos golpeado duramente a Hamas, pero todavía no han sido alcanzados todos los objetivos que nos habíamos fijado y la operación continúa”, agregó Barak.
“Hacemos todo lo que un Estado debe hacer para defender a sus ciudadanos. Queremos que los ataques contra nuestros ciudadanos y nuestros soldados cesen”, agregó, precisando que también debe cesar el reabastecimiento en armas del movimiento islamista.
En tanto, Israel dividió en tres partes el territorio de la Franja tras la puesta en marcha de una nueva etapa en el ataque contra el movimiento islamista, en la que pretende destruir la “infraestructura terrorista” en Gaza, según informaron fuentes militares. Este fase está basada en la búsqueda de cuevas de armas y milicianos.
Durante la madrugada, las fuerzas israelíes atacaron una mezquita y distintos túneles subterráneos en la frontera con Egipto, mientras que los barcos de guerra destrozaron edificios costeros de Hamas y un búnker donde presuntamente se almacenaban cohetes palestinos.
Las tropas israelíes aislaron la ciudad de Gaza para evitar que las milicias palestinas reciban refuerzos, lo que impide el libre movimiento dentro del territorio a su millón y medio de habitantes. Unos 80 tanques, vehículos blindados y excavadoras israelíes tomaron posición en el antiguo asentamiento judío de Mitzarin, a unos tres kilómetros al sur de la capital de Gaza.
Los soldados israelíes han mantenido varios intercambios de fuego con milicianos palestinos desde que entraron a la Franja, principalmente en el este de la ciudad de Gaza. Pero sin embargo, pese a la invasión, los grupos armados de Gaza han logrado hoy lanzar tres cohetes contra el Estado judío, aunque el número es mucho menor que antes de la incursión terrestre.
Además del soldado israelí que falleció ayer, otras cuatro personas murieron desde el inicio de los ataques en el sur de Israel por los proyectiles palestinos.
Ayuda humanitaria
Un convoy de ayuda humanitaria internacional integrado por 80 camiones ingresó esta mañana a Gaza desde Israel, indicó Peter Lerner, vocero del organismo que coordina las actividades israelíes en los territorios palestinos.
La ayuda -medicamentos y productos básicos- procede de Grecia, Jordania, Egipto, de empresas privadas y de organizaciones humanitarias internacionales, en particular la Agencia de Naciones Unidas de Ayuda a los Refugiados Palestinos (Unrwa, por su sigla en inglés), precisó Lerner.
Según el portavoz, también se abrió la terminal de Nahal Oz para permitir el envío de 200.000 litros de combustible destinado principalmente a una central eléctrica de Gaza, así como 120 toneladas diarias de gas doméstico. Lerner indicó asimismo que 200 palestinos de otra nacionalidad serán autorizados a salir de la Franja por el paso de Erez.
División en la ONU
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lamentó la división del Consejo de Seguridad sobre la crisis en Gaza y anunció que se reunirá con los ministros de países árabes que han viajado a Nueva York para intensificar las negociaciones diplomáticas.
“Dada la crucial coyuntura a la que hemos llegado en la búsqueda del alto el fuego, llamo a todos los miembros de la comunidad internacional a que se muestren unidos y comprometidos para acabar con esta crisis”, afirmó el líder de la organización a través de un comunicado.
En referencia a la división existente en el Consejo de Seguridad sobre este conflicto, Ban Ki-moon también aseguró que pidió al enviado especial de Naciones Unidas para Medio Oriente, Robert Serry, que desde Jerusalén lo mantenga informado de la situación sobre el terreno, ya que está “extremadamente preocupado por el deterioro de la situación humanitaria”.
Además aseguró que “Naciones Unidas tiene que desempeñar un papel importante en detener la violencia en Gaza”, y por ello “lamentó que el Consejo de Seguridad no llegara a un acuerdo anteayer sobre la forma de poner fin al conflicto”.