Una de las inquietudes fue saber cuáles son las expectativas de los ingresantes respecto del tiempo que, creen, les llevará terminar sus estudios superiores. En este sentido, casi todos los consultados mostraron seguridad en sus apreciaciones: la carrera es prioridad, y luego vienen otras instancias de capacitación, pasantías o actividades paralelas (trabajos temporarios, etc.). La radiografía de los ingresantes 2009.

La preocupación por llegar a fines de mes está muy presente en los ingresantes: Estudiar es carísimo. Nosotros somos del interior y nos cuesta mucho pagar un alquiler, se quejó Gonzalo. La gente de la ciudad no tiene ni idea de algunos esfuerzos extra?? que tenemos que hacer los que venimos de afuera. Y Claudio, también provinciano, añadió: Para mí, por ejemplo, salir a bailar va a ser casi imposible. Tendré que recortar todos los gastos que pueda, privarme de muchas cosas si quiero empezar bien mi carrera.
Soy de Chaco y para volver debo pagar más de 200 pesos de colectivo. Por eso, muchos chicos como yo que residen en Santa Fe pero son oriundos de lugares lejanos, sólo podemos regresar para ver a nuestros parientes con suerte dos veces al año, se lamentó José, otro ingresante.
Con respecto a la comida, los consultados respondieron casi al unísono: Cada uno se la rebuscará?? como pueda, es así. Todos padecemos una terrible inflación que nos está secando los bolsillos, así que para todos los estudiantes se hace difícil. Lo que nunca va a faltar en nuestras escasas alacenas son tres cosas: fideos, arroz y yerba, sonrieron.

Proyecciones

Otra de las inquietudes fue saber cuáles son las expectativas de los ingresantes respecto del tiempo que, creen, les llevará terminar sus estudios superiores. En este sentido, casi todos los consultados mostraron seguridad en sus apreciaciones: la carrera es prioridad, y luego vienen otras instancias de capacitación, pasantías o actividades paralelas (trabajos temporarios, etc.).
La idea es llevarla al día y no atrasarme. Le dedicaría tiempo a algún curso de especialización, por ejemplo, pero terminar la carrera será la prioridad, refirió Andrés, otro ingresante a Derecho. Sé que es muy difícil peor no es imposible. Voy a ponderar el estudio antes que otras actividades.

Diversificación

De acuerdo con los datos de El Paraninfo, se siguen escogiendo mayoritariamente las profesiones tradicionales como abogacía, ciencias económicas y arquitectura, pero hubo una retracción de ingresantes a estas carreras (ver infografía), debido en parte a la diversificación académica (se ofrecen 77 carreras de grado y pregrado).

Relevamiento institucional

La sesión del ovillo

En un aula de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas, había un grupo de 20 ingresantes sentados en ronda circular. Dirigían la charla dos coordinadores del centro de estudiantes. El motivo del encuentro se resumía en un cartelito ubicado en unos de los paneles del hall de entrada al edificio: Jornada de ambientación y bienvenida para ingresantes.
Allí, cada uno de los presentes (jóvenes de entre 17 y 21 años, en su mayoría) contaba sus temores y expectativas, de cara al inicio de clases. La metodología era la siguiente: uno comenzaba a hablar, ovillo de hilo en mano y, al terminar su relato, se lo lanzaba a otro, quien debía confrontar el miedo a la exposición pública y abrirse a los presentes. Una forma didáctica de romper ese hielo del primer encuentro entre extraños que, pronto, serán compañeros de estudio.
Allí, El Litoral pudo tomar registro de un miedo latente y masivamente compartido: el de la adaptación a los ritmos y exigencias del estudio académico. Esta inseguridad tiene su medida lógica y esperable, pero hay una cuota de responsabilidad en las deficiencias de la escuela secundaria: No sé cómo voy a hacer para estudiar tantos apuntes. Tampoco sé qué método de estudio es el adecuado: cuadros sinópticos, resúmenes, subrayados. Nunca nos explicaron bien en la secundaria, dijo Juliana, y alentó la adhesión de varios presentes.
El ovillo era arrojado una y otra vez. En el centro de la ronda circular, el hilo empezaba a enredarse y tejer una maraña desprolija de miedos y angustias. Pero también de grandes esperanzas y proyectos de vida.