Primero un gol errado por Guerra de manera increíble. Luego, un error defensivo al no marcar a Ortega -ni más ni menos- en el final del primer tiempo para que este ponga el 1 a 0, cuando el pasaje del juego era favorable a Unión y, para completarla, dos expulsiones casi simultáneas para que luego Roth sentencie cifras definitivas en el cotejo. Ésa puede ser una sinopsis de la derrota en Mendoza.

El encuentro se planteó de entrada como de ida y vuelta, abierto para los dos, aunque ambos fallaban en los metros finales de la cancha, lo que hacía que el marcador siguiera cerrado.
En ese trámite llegó la oportunidad más clara para el once santafesino cuando el goleador tatengue, Claudio Guerra -con el arquero desparramado en el piso y con tiempo y espacio para elegir el lugar donde colocar la pelota- desperdició una inmejorable chance para poner el 1 a 0. Su definición -un tiro débil- no fue buena, lo que le permitió al defensor Brusco evitar sobre la línea lo que iba a ser gol de Unión.
Pero a partir de los 25?? el partido perdió claridad, aunque no intensidad, y empezaron a volar las tarjetas. Primero salió perdiendo el conjunto santafesino, porque si bien es verdad que no sufrió mucho en su zona de riesgo, en pocos minutos se cargó con tres amarillas que condicionaron a algunos de sus jugadores.
Sin embargo, en los minutos finales Unión mejoró su rendimiento y el trámite se revirtió, comenzó a ser favorable: superaba al rival y el clima en el estadio comenzó a ponerse espeso, cuando el conjunto mendocino también sumó varias amarillas (cuatro) y la hinchada empezó a pedir la cabeza del entrenador, Jorge Ribolzi.
Y fue en ese momento, en el mejor pasaje del partido para los de Quiroz, que el Tate le facilitó todo a Independiente Rivadavia para que, a los 43??, se pusiera en ventaja, cuando la defensa se durmió en un pelotazo cruzado y perdió la marca del Burrito Ortega, que recibió solo -y en posición dudosa- y puso el 1 a 0 -injusto por el trámite-, llevando calma antes del cierre del primer tiempo.

Dos minutos fatales

En el inicio del segundo tiempo, Teté Quiroz sacó a Gorostegui y mandó a la cancha a otro delantero, Germán Weiner, y de entrada Unión fue más ofensivo, obligado por el resultado y porque el local le cedió la iniciativa.
Así, en los primeros diez minutos el conjunto santafesino tuvo cuatro llegadas al arco defendido por Guzmán. Si el 1 a 0 era demasiado premio para los mendocinos al terminar el primer tiempo, con lo hecho en el inicio del complemento el Tate ya merecía ampliamente la igualdad.
Sin embargo, en un instante todo se desbarrancó. De manera inexplicable en el minuto 11 fue expulsado Tarrito Pérez -cuando el trámite era absolutamente favorable- por una agresión a un rival con quien venía forcejeando -acción y circunstancia que hizo recordar a la roja de Arrieta en Córdoba, ante Instituto, por la fecha 22-. Y dos minutos después vio su segunda amarilla Nicolás Diez, lo que cambió totalmente el panorama del partido.
A pesar de estar con dos jugadores menos, el rojiblanco siguió buscando el empate -la defensa local se mostró endeble todo el partido, aún con superioridad numérica-, aunque lógicamente al local se le abrieron más espacios para atacar: hasta antes de las expulsiones, Independiente no había llegado hasta el arco de Ojeda en el segundo tiempo, y luego de las rojas, en pocos minutos llegó cinco veces.
Hasta que llegó el segundo gol de los dueños de casa. El 2 a 0 fue una consecuencia lógica de la superioridad, pero no por merecimientos futbolísticos, ya que el equipo cuyano no logró imponerse nunca con claridad a pesar de la supremacía. La conquista fue una muy buena definición de Gabriel Roth, que gambeteó a un defensor y picó la pelota ante la salida del arquero.
Ahí se acabó el partido. No obstante, Unión nunca bajó los brazos ni dejó de buscar el descuento. Un poco por amor propio, y otro porque a pesar de tener dos jugadores menos y con mucho más desgaste físico, siempre quedó la sensación que la defensa local jugó al límite y en un nivel muy flojo todo el equipo.
Pero lo que define los partidos son los goles, y el Tate dejó pasar una oportunidad clarísima cuando todo estaba 0 a 0. Luego, una nueva inconducta le facilitó a los mendocinos un triunfo que, en condiciones normales y por méritos propios, quedan muchas dudas que hubiera podido conseguir.
El resultado castigó los errores de Unión antes que premiar los aciertos de Independiente Rivadavia, que se quedó con los tres puntos -igual se fue silbado por la gente-, mientras que los santafesinos se alejan cada vez más de las posiciones que le permiten pelear por algo, navegando en la mitad de la tabla.

Independiente Rivadavia

Nahuel Guzmán; Matías Mantilla, Sebastián Brusco, Osvaldo Barsottini y Leopoldo De la Vega; Daniel Garipe, Leonel Coudannes, Hernán Bujan y Ariel Ortega; Diego Caballero y Luis Tonelotto. DT: Jorge Ribolzi

Unión

Luis Ojeda; Fernando Fontana, Lucas Alessandria y Walter Yacob; Raúl Gorostegui, Alejandro Pérez, Esteban De la Fuente, Martín Zapata y Nicolás Diez; César Pereyra y Claudio Guerra. DT: Fernando Quiroz.

Fuente Lorazepam Bula Anvisa