La Comisión de Crisis del Norte de Santa Fe difundió un documento en el que afirman que se perdieron casi 30.000 puestos de trabajo sólo en departamento General Obligado, y que necesitan casi 175 millones de pesos para arrancar la próxima campaña agrícola.

Foto ElLitoral.com

Si esto no cambia, estiman que “desaparecerán” en esta campaña el 10 % de los productores. La liquidación de rodeos bovinos, provocada por la falta de rentabilidad sectorial, se profundiza en la pradera pampeana, mientras analistas en economía ganadera aseguran que la actividad “agoniza en el norte santafesino“.

Datos relevados en el ámbito provincial revelan que una flamante “Comisión de Crisis del Norte de Santa Fe” difundió un documento en el que los técnicos que integran el nucleamiento afirman que “se perdieron casi 30.000 puestos de trabajo sólo en (el departamento) General Obligado”, así como que “necesitan casi 175.000.000 pesos para arrancar la próxima campaña agrícola”.
La Comisión, compuesta por productores autoconvocados de la región con sede en Reconquista, relevó que “los últimos 6 ciclos productivos, agrícolas y ganaderos, dejaron en el departamento General Obligado un saldo alarmante: casi 30.000 puestos de trabajo menos, una caída estrepitosa de las cosechas y la necesidad de financiamiento para la campaña entrante por un monto cercano a los $ 175.000.000”, consignó la consultora News Agro Argentina.
El documento, y otros en los que se detallan urgencias y demandas de cada producción en particular, fue entregado a los integrantes de la Mesa de Enlace el jueves 30 de abril.
Entre las causas que más entorpecieron el desarrollo agropecuario regional, el reporte destaca la incidencia negativa que tuvieron las “sequías recurrentes desde la campaña 2003/04”, así como el costo creciente de los insumos, el valor de los arrendamientos y la crisis internacional. Este escenario determina, según la misma fuente, “un estado de quebranto financiero para los productores y las entidades relacionadas, que no tiene precedentes por su gravedad y consecuencias”.
El reporte, al que accedieron también medios locales, subraya que desde que comenzó el conflicto con el campo, en marzo de 2008, en el norte santafesino se multiplicaron las asambleas de productores autoconvocados y luego, Reconquista se constituyó en el punto de encuentro donde confluyen los reclamos de zonas como Calchaquí, Margarita, Malabrigo, Romang o Villa Ocampo para tomar decisiones orgánicas.
El trabajo refleja no sólo la situación de un área geográfica sino también de un importante número de productores, en su mayoría de pequeña y mediana escala y pone de relieve que la sequía prolongada se reiteró en las últimas 6 campañas, por lo cual la situación “afecta profundamente a los sectores industrial, comercial y de servicios”.
Los autoconvocados estimaron también que “de continuar sin acciones concretas del Estado Nacional y Provincial”, se corre el riesgo de que “desaparezcan” sólo en la presente campaña “un 10 por ciento de productores”.
Respecto de la situación agrícola y considerando la superficie que normalmente ocupa cada cultivo, destacaron la necesidad de financiamiento del sector, sólo para la adquisición de los insumos básicos (combustible, semillas, agroquímicos y fertilizantes) para encarar la nueva campaña.
La consultora destacó que de esa ecuación surge que las 240.000 hectáreas agrícolas, en las que debiera sembrarse girasol, maíz, sorgo, algodón, trigo y soja, “demandarán 120 millones de pesos. La caña de azúcar, entre los lotes de mantenimiento y en los que hay que sembrar, necesitará 8.500.000 (de pesos) y para la citricultura, que cubre unas 200 hectáreas, se requerirán 740.000 pesos adicionales”.
En relación con la actividad ganadera, señalaron que a los 220.000 vientres que se requiere proteger para mantener la ganadería de cría, “deberán destinarse $ 44.000.000, a razón de 200 por animal”, mientras que los 60 tambos de la región, que ocupan unas 4.000 hectáreas, “necesitarán 1.600.000 de pesos en conjunto”.
En resumen, de acuerdo con el reporte sectorial, el agro departamental “precisará un financiamiento global de $ 174.840.000 para afrontar el ciclo entrante que se iniciará en junio próximo”. Se aclara, no obstante, que la cifra sólo refleja el costo en insumos, pero no contempla los de infraestructura, servicios y asesoramiento, ni el de arrendamientos, el más elevado debido a que de la superficie analizada, “el 40 por ciento está bajo este régimen, que en muchos casos es el único ingreso de pequeños y medianos productores que ya dejaron la actividad”.