En medio de una profunda emoción, la Línea Fundadora de las Madres de Plaza de Mayo recordó el inicio de las rondas en el histórico lugar, el 30 de abril de 1977, cuando un grupo de mujeres reclamaba a la dictadura por sus hijos detenidos-desaparecidos.
«Nuestros hijos no se han ido, están cada vez con más fuerza», afirmó en ese marco Marta Vásquez, presidenta de la Línea Fundadora.
Poco después de las 15 se inició el acto en un día de sol radiante junto al  Monumento a Manuel Belgrano, en el mismo lugar en que 35 años atrás catorce madres convocadas por Azucena Villaflor de Devincenti se reunieron y dieron origen al movimiento de derechos humanos más poderoso que enfrentó a la dictadura cívico-militar.
La sucesión de discursos por parte las madres fueron para recordar esos duros comienzos cuando «fuimos ofendidas, negadas, golpeadas», como dijo Aurora Bellocchio pero también para hacer un fuerte reconocimiento a las políticas de derechos humanos que desde el 2003 impulsó Néstor Kirchner y que continúa la Jefa del Estado, Cristina Fernández de Kirchner.
«Néstor Kirchner fue el primer presidente de los argentinos que nos escuchó, que nos recibió y que hizo una política de Estado con los derechos humanos. Gracias a eso están siendo enjuiciados y van a la cárcel los genocidas, por eso apoyamos ampliamente a Cristina que continúa con esas políticas», aseguró Tati Almeyda, en declaraciones a Télam.
Las palabras de las Madres, se intercalaron con intervenciones de artistas como Ingrid Pellicori, que leyó un poema de Rodolfo Braceli, o el vibrante pasaje de «La coronela» que la actriz Isabel Quinteros ofreció a los asistentes que con banderas, pancartas y fotos de familiares desaparecidos acompañaron la ceremonia.
La primera oradora fue Marta Vásquez, presidenta de Línea Fundadora quien dijo que «es difícil creer que pasaron 35 años, pero acá estamos todavía. Hubo distintas etapas, algunas no fueron nada fáciles pero el coraje salía de adentro ¡Nuestros hijos no se han ido, están cada vez con mas fuerza!».
Nora Cortiñas, otra emblemática madre de reconocida trayectoria aseguró que tienen «la misma fuerza que el primer día, continuamos sin bajar los brazos y esperando que algún día se abran los archivos».
A su turno Haydeé Buela destacó que de las 14 madres que iniciaron las rondas «sobrevivimos cuatro, Pepa (por Josefa «Pepa» de Noia), Mirta (por Mirta Acuña de Baravalle de 87 años) y Arcuschin, (por Raquel Arcuschin integrante de la Asociación de Familiares de Desaparecidos Judíos en Argentina)».
Además de incontables adhesiones como la de los Médicos del Mundo, Carta Abierta, el MST, Convergencia Socialista, Kolina, el Obispado de Quilmes, Trabajadores portuarios, la CTA de capital, o la jujeña, Milagro Sala, estaban presentes Eduardo Jozami, David «Coco» Blaustein, el abogado Damián Loreti, el legislador Edgardo Form, Víctor de Gennaro y la nieta recuperada Victoria Montenegro.
También estaba Luis Alén, subsecretario de Derechos Humanos de la Nación y Marcelo Duhalde del Archivo Nacional de la Memoria, mientras que las organizaciones Kolina, La Cámpora, la Tupac Amaru y la CTA movilizaron a sus militantes.
Haydé Buela contó que en el apogeo de la represión las madres «estábamos en nuestras casas, rezando, llorando, con una profunda tristeza sin poder compartir con nuestros familiares por eso veníamos a la plaza donde encontrábamos a otras madres con el mismo dolor. Esos fueron nuestros primeros pasos».
Y Marta Vásquez señaló que «somos mayorcitas, la gran esperanza es nuestra juventud, nuestro pueblo y amigos que nos acompañan. El futuro de nuestra patria está en esas manos, que son los que tienen que seguir para que nunca más haya un detenido desaparecido».

Fuente Agencia Télam