Las exportaciones de carne santafesina vienen creciendo más que a nivel país. Nuevas perspectivas ponen a la provincia en un lugar preferencial para aprovechar el contexto, siempre y cuando la gestión comercial esté a la altura del desafío. Ecos de la misión comercial al sudeste asiático.

En un trabajo de reciente publicación realizado por el IERAL (Fundación Mediterránea), se destacan aspectos estructurales que posicionan a la cadena de producción de carne bovina santafesina ante una nueva gran oportunidad. El trabajo -que también hace hincapié en cuáles son los países que demandarán nuestra producción con avidez en la próxima década- detalla la capacidad instalada provincial para afrontar el proyecto y hacerlo realidad.

“En el período 2016-2017, las exportaciones de carne bovina de Santa Fe acumularon un incremento del 80 % en el peso neto y del 43 % en el valor exportado. Actualmente, la provincia participa en más del 30 % de la cuota Hilton de Argentina; y más del 40 % del valor y del 50 % del volumen de las exportaciones tienen como destino a China. El nuevo escenario con perspectivas optimistas para el crecimiento de las exportaciones de carne”, analiza.

Según el último informe del IPEC, los envíos de carne de la especie bovina deshuesada y congelada se duplicaron en el período enero a abril de 2018, cuyo principal destinatario fue China (más del 70 % del valor exportado). Completaron los primeros cinco productos carnes de la especie bovina deshuesada y refrigerada, cueros de bovino curtidos y salvado de leguminosas, lo que abona esta tendencia.

Estrategia

Carolina Beltramino -una de las autoras del trabajo- remarcó que en términos relativos, nuestra provincia absorbe mayor demanda que Australia, Uruguay, Nueva Zelanda y Paraguay (16 % del total del reparto mundial). “Sin embargo, Europa no ha mostrado signos de crecimiento en las últimas décadas. Es China la que ha explicado el 80 % del incremento en el volumen exportado en los últimos 2 años, siendo el principal destino de las exportaciones santafesinas de cortes congelados de bajo valor”, sostiene la especialista. Además, los nuevos acuerdos comerciales del país con esa región, aprobaron la ampliación del protocolo para exportar carne enfriada de mayor valor relativo. “La apertura a cortes enfriados generará la posibilidad de participar en nichos que ofrecen mejores precios por tonelada, y que en los últimos años han evidenciado un crecimiento muy dinámico. Hacia la próxima década se prevé un mayor crecimiento de las importaciones en mercados de menor precio, y una mayor competencia por acceder y mantener los canales comerciales de alto valor. China continuará siendo protagonista, y se espera una evolución positiva a ritmo creciente de las importaciones de carne bovina de mayor valor”, agregó. Y aclaró que el vínculo comercial de nuestro país con estos mercados más dinámicos resulta “estratégico” para impulsar y acompañar el crecimiento en los niveles de producción hacia la próxima década.

Números contundentes

El informe le pone números al fenómeno: “durante 2017 Santa Fe registró 2.056.539 cabezas faenadas, el 16 % del total nacional, y participó en más del 30 % del volumen exportado”. Además, enfatiza que la estructura industrial de la provincia muestra ventajas comparativas y competitivas respecto al resto del país, en cuanto a los volúmenes faenados y a las habilitaciones para acceder a los mercados internacionales más exigentes. “El sector industrial de la provincia cuenta en la actualidad con 35 establecimientos faenadores de bovinos , lo que representa el 7 % de las plantas del país. De acuerdo a los datos publicados por Agroindustria, 27 de los 35 establecimientos de la provincia cuentan con habilitación de SENASA para tránsito federal e internacional (77 % del total), 7 con habilitación provincial y 1 con habilitación municipal. El 20 % de las empresas frigoríficas de la provincia han recibido cupo de exportación de la cuota Hilton repartida hasta la fecha para el ciclo 2017/2018. Con esto, Santa Fe mantiene una participación mayor al 30 % del volumen total asignado”.

Doble desafío

Finalmente, el trabajo resalta que las exportaciones de carne bovina de la provincia han mostrado mayor crecimiento que a nivel país, alcanzando en 2017 los valores máximos de los últimos 10 años, traducidos en 378 millones de dólares y 63.431 toneladas, a la vez que ha ganado participación en las exportaciones nacionales del producto. Y redobla la apuesta, sugiriendo el camino a seguir. La apertura a cortes enfriados generará la posibilidad de participar en nichos de mercado de mayor valor (sector gastronómico y hotelero).
“Hacia la próxima década se prevé un mayor crecimiento de las importaciones en mercados de menor precio, y una mayor competencia por acceder y mantener los canales comerciales de alto valor. China continuará siendo protagonista, y se espera una evolución positiva a ritmo creciente de las importaciones de carne bovina de mayor valor”. Por ello apela al vínculo comercial de nuestro país con estos mercados más dinámicos, que resulta estratégico para impulsar y acompañar el crecimiento en los niveles de producción hacia la próxima década.

“Argentina tiene un doble desafío: avanzar sobre protocolos que permitan el acceso a los canales comerciales de mayor valor y lograr acuerdos comerciales que permitan reducir los aranceles actuales a los principales mercados”. Santa Fe puede afrontar el nuevo escenario combinando la capacidad instalada y productiva de sus establecimientos frigoríficos que tienen las máximas habilitaciones para exportar a la UE; y un esfuerzo de nuevas inversiones de cara a cumplir con todos los requisitos que plantea el mercado asiático de alto valor.

Carne for export

Según Emiliano Pietropaolo, secretario de industria de la provincia, la reciente gira por el sudeste asiático sirvió para reafirmar esta tendencia y apostar al largo plazo. “En cuanto a mercados emergentes, el más fuerte es China y por un tiempo va a seguir siéndolo”, sostuvo. Pero destacó que los frigoríficos están tratando de no tener un mercado único, porque si se eventualmente se cae, quedan muy expuestos al riesgo, y que son mercados que se abren no para que sean grandes destinos sino para poder volcar la producción. “Eso se busca con Vietnam y con Tailandia. Este último apunta más a las menudencias que a los cortes, pero eso ayuda a integrar mejor todo el ciclo”, rescató.

El funcionario proyectó que el mercado chino está consumiendo 4 kilos por persona anualmente, pero que para 2025 quieren duplicarlo, y eso aporta un panorama de certezas a mediano plazo. Y que estos mercados desafían ir hacia otros cortes. “Vimos que consumen carnes con contenido graso muy alto, que si bien no es la característica de nuestra carne, hay productos que sí se pueden adaptar a estos consumos. El mercado asiático es un buen complemento para diversificar las exportaciones a terceros países”, agregó.

Pietropaolo reconoce que hay un crecimiento importante en la capacidad exportadora de los frigoríficos: “hay una reconfiguración del negocio, el que en los últimos 12 años se había volcado al consumo interno resintiendo mucho las exportaciones, y eso le hizo mal al rodeo argentino, con faena de animales livianos. Pero ahora está pasando a la inversa, se están faenando animales más pesados, y eso hace que toda la cadena gane eficiencia.

El desafío -para el largo plazo- es usar el ciclo 2 de cuarteo y reducir la comercialización de medias reses. Argentina tiene muchas oportunidades. Hay que trabajar en las barreras arancelarias y en las para arancelarias, como son las sanitarias”.

Finalmente adelantó que ya fijaron una agenda de trabajo público privada, y que en los primeros días de julio tendrán una reunión con el consorcio ABC de exportadoras, que aportarán un estudio de competitividad.

Fuente SRLC